

Otro pajarín de los que no tenía fotos curiosas. Estos días salen a calentarse al sol y en alguna zona transitada se muestran bastante confiados.


Este sábado cambiamos los pájaros por los niños. 
Ayer, me encontré con una garceta grande en el porréu del Cierrón, más tarde, en el Bornizal había otra. En estos casos, en los que ves un ave poco habitual siempre te queda la duda si de veras eran dos o sólo había una y se movió más rápido de lo que yo pensaba.
Hoy, avisado por Adolfo Villaverde, me asomé a La Espuncia donde se podían ver tres aves de esta especie, que ha pasado en pocos años de ser muy rara a cada vez más frecuente en nuestra ría.
