
miércoles, 22 de julio de 2009
Cazando mariposas

martes, 30 de junio de 2009
Lacerta schreiberi, juvenil
martes, 16 de junio de 2009
Culebra de collar, Natrix natrix
jueves, 4 de junio de 2009
Sir David Attenborough
martes, 2 de junio de 2009
Secuencias de un cazador
Este caballito del diablo, Agrion Virgo, hembra, descansa sobre la hoja de un lirio.
Alguna presa se mueve a su alrededor, por lo que toma una postura de ataque.
Para ello, se agacha, así podrá impulsarse con sus patas para salir más rápidamente hacia su posible objetivo.
En poco más de un segundo, se levanta y regresa de nuevo a su atalaya. Esta vez ha tenido suerte y se lleva una gran presa.
martes, 26 de mayo de 2009
Lirios (Iris pseudacorus)

Dando una vuelta por la ría, nos encontraremos lirios en culquier cuneta. La gran cantidad de agua caida este año, ha favorecido a esta planta, que crece en terrenos húmedos o encharcados. Me encanta el intenso verde de sus hojas, donde cualquier insecto tiende a salir especialmente favorecido cuando se le fotografía.miércoles, 20 de mayo de 2009
Mamá, quiero gusanitos
martes, 19 de mayo de 2009
Cigüeñas por los porreos
domingo, 17 de mayo de 2009
Aquilegia vulgaris
miércoles, 13 de mayo de 2009
Tipulas
La típula es algo parecido a un mosquito muy grande, repugnante, patilargo... e inofensivo.
Uno de los motivos del miedo que despiertan estos inofensivos insectos, es la prolongación en punta de su abdomen que tienen sus hembras, algo que a simple vista muchos confunden con un aguijón. Evidentemente no es un aguijón. No puede serlo, porque los dípteros no tienen aguijón; eso es cosa de los himenópteros (abejas y demás).
Una característica curiosa común a todas las moscas —y la típula lo es— es la utilidad de los halterios. Estos órganos son dos a modo de alfileritos invertidos que salen del abdomen, justo tras las alas. Cuando el animal vuela, los halterios también se agitan, pero debido a la inercia de sus puntas más pesadas (la punta del alfiler), cuando la típula cambia la dirección del vuelo, los halterios continúan por un instante oscilando en el mismo plano. Esta diferencia de planos de oscilación, entre las alas y los halterios, crea una tensión en la cutícula del abdomen (justo en el punto de inserción) que es detectada por unas diminutas células sensoriales. Éstas envían la información al cerebro, el cual comprende que se está desviando del rumbo y puede realizar las correcciones necesarias.
Las típulas suelen frecuentar lugares humedos, donde depositan sus huevos. Las larvas habitan en el agua, en el suelo, en madera o sobre las hojas de algunas plantas.













