
Esta especie de almeja, Arola, Mya arenaria, jamás la había visto en la ría hasta este año. Es una almeja de gran tamaño (en la foto superior la vemos junto a un muergu) que puede superar los 10 cm de longitud.


Es amante de los terrenos fangosos consistentes y su carne es muy dura, destacando sus enormes sifones, que como en este caso no le dejan cerrar completamente la concha.
La dejamos en la arena y pronto busca un lugar seguro, enterrándose poco a poco
Por lo que he leído es un gran indicador de la buena salud de las aguas, sobre manera con los contaminantes de origen metálico.

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