viernes, 31 de julio de 2009

Un domingo cualquiera

Si te asomas a la ría de la Villa, cualquier día de fin de semana de verano, puedes encontrarte con un sinfín de escenas casi irreales.
Esta familia, sale de la dársena del Puntal a un día de grandes mareas, aún quedan casi cuatro horas por subir.
Alguien les comenta que han de tener cuidado, que a favor de la corriente se avanza muy fácil, pero que volver es otra cosa.
No hacen ni caso, remando en su "embarcación" van a toda pastilla. Pronto se alejan...

Pero hay que volver...
Tras más de hora y media remando, sin avanzar, tienen que ser remolcados a puerto.
Hoy han tenido suerte y han dado con buena gente. Si no fuera por ellos aún les faltaba otra hora y media más para la marea bajase.
Mientras todo esto sucede, los socorristas, con su moto de agua, a lo suyo...

Otro domingo, seguro que más...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Juan.
A esto súmale que aparentemente no se ve ningún chaleco salvavidas y, más que por el padre y la madre lo digo por el chaval que va en medio. Parece pequeño. Seguro que das con alguna imprudencia más en los días que quedan de verano...
Un saludo,
Adolfo

Sara dijo...

jeje, que bueno!! un reportaje genial!! cuando llega Agosto este tipo de burradas se ven a diario, seguro que ves alguna mas.
Un saludo