Dando un paseo por la ría, nos encontramos con Gonzalo y nos enseñó esta ranita de San António, Hyla arbórea, que se encontraba totalmente mimetizada en la vegetación, con las patas ocultas bajo el cuerpo (yo nunca la había visto en esta posición).
Durante el paseo, pudimos escuchar por primera vez este año, como cantaban las ranas. La primavera ya está aquí.

















